lunes, 30 de diciembre de 2019

CC.OO y su Agenda social para la mayoría





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Con las miras puestas en el nuevo año y despidiéndonos de los últimos instantes del 2019, es importante hablar del futuro y de aquello que CC.OO ha denominado una Agenda social para la mayoría. Esta relevancia en la que insistimos se justifica en la propia esencia de la acción sindical pues ésta y el conflicto constituyen elementos fundamentales del diseño sindical. En un imaginario social tumultuoso y salpicado por las trazas cada vez más espesas del nuevo despertar ultraderechista, es fundamental insistir en la corrección de las reformas de austeridad y la devolución de los derechos sociales arrebatados a las trabajadoras y trabajadores bajo pretexto de la crisis económica. Frente a las fuerzas políticas destructoras de la ciudadanía social, hay que responder impugnando las desigualdades sociales, los disfraces lingüísticos y los discursos déspotas y retrogradas adoptados por partidos cuya constitucionalidad es cuestionable. Todos estamos de acuerdo con que las nuevas coordenadas políticas existentes en el Congreso y el fin del bipartidismo constituyen para los políticos españoles un verdadero reto y la exigencia de entendimiento para la constitución de un gobierno progresista. Confiemos en que tras la respuesta del TJUE a la cuestión prejudicial en torno a la inmunidad de los políticos catalanes, la convergencia de fuerzas políticas para alcanzar un gobierno progresista aún sea posible. La apertura de un marco de diálogo social con el nuevo gobierno es fundamental para frenar este proceso de deshumanización social al que asistimos y los sindicatos representan la voz que necesariamente ha de alzarse para impedirlo.

Al margen de todas las mutaciones políticas y repeticiones electorales, la transformación sustancial del trabajo requiere un replanteamiento integral del quehacer colectivo y su relación con todos los aspectos generados por el mercado de trabajo. Por supuesto que las cuestiones políticas han dirigido la atención hacia otros temas, sin embargo, todos los paradigmas sociales y laborales requieren respuestas y soluciones. En este sentido, el 19 de diciembre se publicaba el Informe al Consejo Federal FSC-CC.OO en cuyo contenido encontramos varias medidas sociales de especial interés. Los 24 folios del informe comienzan retratando el resultado electoral de las elecciones generales del 10N, pero también reflejando la posición confederal frente al gobierno de coalición: “el movimiento sindical será exigente y proactivo en este objetivo…/…no puede seguirse alimentando a la ultraderecha”. Señalan que “hay que armar la respuesta sindical, ser capaces de promover iniciativas concretas que se transformen en programas, en la presentación de demandas sindicales y sociopolíticas”. Pero lo más importantes es que el Consejo Confederal ha aprobado el informe presentado por Unai Sordo, en el que se propone una “Agenda social para la mayoría”.

Después de una interpretación de las consecuencias electorales del 10N, el sindicato aborda en el informe los objetivos de la Comisión Europea y su importancia para la estrategia sindical: Pacto Verde Europeo, la Europa Digital y la economía al servicio de las personas. La Comisión Europea también pretende avanzar en la conformación del Pilar Europeo de Derechos Sociales y a conseguir un salario mínimo europeo. El Brexit está entre las preocupaciones europeas por su influencia en la tradicional correlación de fuerzas y por la victoria de Boris Johnson, que reafirma el abandono de Reino Unido con fecha 31 de enero de 2020.

La desaceleración económica se intensifica en el cuadro macroeconómico presentado por el gobierno previéndose un crecimiento económico del 1,8% para 2020, de 2% en el empleo y una tasa de paro que se situará en el 12,3%. Sin embargo y a pesar de todos los porcentajes que sostienen la desaceleración, España sigue creciendo por encima de la media de los países de la zona euro gracias al consumo de los hogares y de la demanda interna. El informe sostiene que la ralentización económica ha de ser remediada a través del aumento del SMI hasta el 60% del salario medio, incremento de la inversión pública, contención del precio de la vivienda y garantía de un sistema tributario suficiente y progresivo. Unai Sordo pone de relieve la necesidad de alcanzar un acuerdo en el gobierno que vaya más allá de la investidura: “Se debe alcanzar un acuerdo de legislatura, en el que la aprobación del PGE y la agenda reformista sean decisiones prioritarias […] Porque una legislatura fallida podría tener unas consecuencias impredecibles para las izquierdas en España y para la mayoría social de este país”. El secretario general de CC.OO considera que el gobierno de coalición progresista ha de iniciar su andadura teniendo como premisa básica el diálogo social pues representa un “estabilizador ante la polarización política”.

Entre los principales propósitos de la Agenda social para la mayoría, la reivindicación del incremento del SMI no cesa, así como tampoco se desiste de la petición de crecimiento del mismo hasta situarlo en el 60% del salario medio tal y como recomienda la Carta Social Europea. Para alcanzar la elevación del salario a niveles decentes, hay que impulsar la negociación colectiva “como palanca para disputar los excedentes empresariales” y poner en marcha un fondo solidario para reforzar y apoyar la acción sindical en los conflictos laborales que tengan como objetivo conseguir la reivindicación de los 14.000 euros como salario mínimo de convenio. Otro tema estelar dentro de la agenda será la implantación de los planes de igualdad y en este sentido la reforma impulsada por el RD 6/2019 constituye un avance importante para poner fin a la brecha de género. No obstante, el dialogo social y la negociación colectiva son piezas centrales para una sociedad igualitaria y para completar la aportación del RD 6/2019. Las políticas sociales y de igualdad no se ausentan del informe, el cual recoge que “hoy más que nunca es importante formar y sensibilizar a la organización para luchar contra el discurso de odio que está presente en nuestra sociedad, discurso de odio que ha provocado agresiones a personas de diferentes colectivos, como menores no acompañados, personas migrantes o personas LGTBI”.

Entre las medidas que integrarán la Agenda, se prestará atención a otro problema social fundamental que es la situación actual de los jóvenes. El sindicato pretende fomentar la participación de la juventud en el sindicato.  La afiliación a CC.OO alcanza las 966.000 personas y de ellas aproximadamente 50.000 tienen menos de 31 años. El secretario general de CC.OO denuncia la alta precariedad que caracteriza la situación laboral de los jóvenes en España y señala que “exige del sindicato un esfuerzo creciente en la labor de representación en las pequeñas y medianas empresas”. En el informe se plasma la importancia de “atajar el problema que tenemos con las personas jóvenes y escuchar sus demandas, o caeremos en un debate estéril que queda muy bien en una fotografía, pero es inútil para avanzar en la construcción de un sindicato renovado y más pegado a la realidad”.

CC.OO lanza una “Agenda social para la mayoría” y plantea medidas importantes encaminadas a garantizar un modelo fiscal justo, progresivo y redistributivo y que se regule el acceso a la vivienda. En materia fiscal, CC.OO persigue alcanzar los niveles de ingresos y gastos de la eurozona a través de la adopción de medidas en relación al impuesto sobre la renta, impuesto de sociedades, IVA e impuestos sobre la riqueza y también a través de la eliminación del fraude. Respecto al tema de la vivienda, CC.OO plantea dos ejes de actuación: regular el mercado de alquiler e impulsar un parque publico de alquiler. En cuanto al primer eje, las medidas que se proponen son: control del precio máximo del alquiler residencial en zonas tensionadas, garantizar un amplio parque publico/privado de viviendas de alquiler a precio tasado, un plan de rehabilitación residencial vinculado al alquiler social de esas viviendas y, en último lugar, dejar de incentivar y subvencionar la vivienda como un bien de inversión. El segundo eje señala que el plan estatal de vivienda debe concentrarse prioritariamente en el alquiler, en aumentar el parque público de alquiler social que dé respuesta a las necesidades urgentes de vivienda, en destinar el alquiler publico a la edificabilidad reservada a la vivienda protegida y en extender la dación en pago de la vivienda habitual.

Una vez más, en medio de la vorágine política, el sindicalismo pone la primera piedra en la edificación de un acervo de medidas e ideas destinadas a la defensa de la solidaridad buscando poner fin a la precariedad, exclusión social, injusticias y desigualdades crecientes que se cobijan en nuestra sociedad. Sin duda, la transformación social será resultado de la acción colectiva como freno de un capitalismo cada vez más globalizado y absorbente.

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